Han saqueado
tu risa mañanera
los golpes de los días,
los fantasmas etéreos
del paso inconmensurable del tiempo.
No ríes,
respiras lágrimas
dejas de respirar
y el fuego te consume dentro.
Yago moribundo
buscándome yo mismo
en tus ojos,
en tu seno,
en tu vientre
y respiro una esperanza pasajera
me siento humano,
cogito ergo sum.
29/12/2011
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