29 sept 2009

MARTÍN ÁNGEL CAYCHO EN ESPEJO DE PAPEL

versos libres de
MARTÍN ÁNGEL CAYCHO MENDOZA
Al leer los versos con los cuales Martín Caycho se inicia oficialmente en la Literatura, mis ojos han insistido junto con mi corazón, en retornar a la lectura estética de sus versos, logrados a costa de emociones inefables.

Sabe nuestro poeta, entremezclar la realidad con la fantasía, logrando unos versos henchidos de soltura y efusión. La mímesis que discurren por sus versos, arrebatan al lector un suspiro, un recuerdo o una lágrima, pocos quedarán estoicos después de leer estos versos.

Las palabras a las cuales ha recurrido para construir estos versos, son sencillas, en muchos casos bordea la coloquialidad, pero su propuesta es seria y retoma una situación social, dejándose influenciar por poetas vanguardistas como Rimbaud y por bardos post vallejianos.

Taladran nuestra inquietud sus versos, una muestra basta para englobar su obra.
hoy vamos hablando
como si esto fuera toda una actuación,
como si nada fuera verdad,
como si no doliera este irremediable dolor.

Ojalá que el tiempo se encargue de reconocer su talento y con asiduidad y perfeccionamiento nos siga regalando versos cargados de lirismo como estos que hoy irrumpen nuestra quietud.
****
A Cindy

MARÍA

Lapiceros verdes, cuerdas oxidadas,
cigarros punzocortantes,
y libros del siglo pasado;
la gente noble que he visto
y las trincheras inhumanas de refugio que conozco.
¿Ustedes creen que para mí existe todo eso?

En el fondo no me importa
la vivencia desarraigada de estos tiempos,
ni las diatribas, ni afrentas,
ni la filosofía, ni la literatura, ni la música.

¿Acaso me interesa tener en cuenta
que la ética y la moral son principios
que lleva el actuar del docente?

No ha sido nunca verdad
el más fuerte ataque de coprolalia
en esas barriadas contaminadas por el ayer,
tampoco la voz de mando que activa el caos,
ni el cántico que agita el orden público
cuando no amanece por un buen puñado de años.

Tengo que aparentar respeto y cariño
a una familia, a una religión, a los compañeros,
a una institución, a este país,
tengo que aparentar y absolutamente todo es falso.

Todo mi mundo eres tú,
mi visión real del 93,
lo bello entre el horror de estar despierto,
mi callado amor inacabable.

Solo tú eres mi realidad
y no existe nada ni nadie más…


TARDE
Lo ideal es que estudie tanto
hasta quedarme dormido en el piso,
que nunca deje de escribir,
que arme un loco atentado
y abandone mi casa,
irme muy lejos a leer y vivir solo.

Lo correcto es que siga aceptando limosnas,
que después de ir más arriba del cielo,
y más arriba de todo,
baje un segundo a impactar la rabia
contra los cristales de tu ventana.

Lo mejor es que siga de discos a bibliotecas,
de bares a iglesias,
de recitales a protestas,
de teatros a quintas violentas,
de ilusiones a sueños
y de estos a la decadencia.

Lo peor es saber
que no me gusta ni lo ideal,
ni lo correcto,
ni lo mejor.

Lo peor, de lo peor,
es saber que soñar que hablamos
es lo que más me gusta hacer,
y que hasta hoy ni te hablo.


MEDIA HORA

Son las 6:00 de un domingo,
las pandillas van rumbo a la muerte
por la calle del mercado,
esa escasa de milagros,
es domingo
y también a pares van amores,
yo lo miro todo.

El inconciente en la neblina
dibuja lindos mundos marginales,
ya son las 6:10 y te extraño mientras fumo,
Dios me mira apenado
desde la otra esquina de la Principal.

Tengo ganas de asesinar y calmarme,
pero he optado por perder el tiempo
en este pedazo de vereda,
son las 6:20 y no estoy solo por ser hoy,
así vivo yo, no te confundas conmigo.

Ahora hace más frío,
prendo otro cigarro,
se me acerca una princesa de ojos azules,
me habla,
no respondo,
borra su sonrisa y se va,
igual no llenaría este vacío,
son las 6:30 y te amo.


USTEDES

Ustedes que rezan y pueden calmarse,
ustedes que no viven en un futuro que no vendrá,
ustedes que siempre dicen que todo pasa,
ustedes que no se dan cuenta
de nada más allá de la risa,
y tal vez es mejor que sea así,
ustedes, los protagonistas de cuentos mágicos,
a quienes les espera algo después de sus cuatro paredes.

Ustedes que hacen planes,
que cumplen años,
que no malgastan su vida,
ustedes que no esperan la muerte con tantas ganas,
ustedes que llegaron a tiempo,
que no sufren por cosas insignificantes,
ustedes que no pueden entrar
a esos peligrosos parques a recoger versos,
ustedes que no se engañan hablando solos,
que no se engañan con alguien.

Ustedes que creen en esa frase
que dice que nadie es perfecto en el mundo,
ustedes si supieran que yo sí sé lo que es perfecto.

Y es que usted, la única mujer perfecta en el mundo
y en todos los tiempos,
usted que cambió toda la historia,
usted que asesinó ese mito torpe y de paso mi vida,
usted que también camina junto con todos ustedes.


POR ARTHUR Y POR ÁNGEL

No saludo a lo lejos a las tribulaciones
porque las tengo a diario andando conmigo,
desde aquel día en la vida,
desde aquel detonante en la plaza,
donde personajes absurdos
arengaban con bataholas grandilocuentes
que todo el rebaño admiró,
pero que a mí me hicieron reír hasta los huesos,
decidí yo mismo pasar por la marginación,
por la represión, por el desastre,
ganando y zafando al fin por mi buena suerte brutal.

Que desobediente me volví
después de barruntar la adolescencia sin amor,
causando enojo a cabecillas inválidos
y novios cuadriculados,
a líderes ridículos y guardias llorones.

Empezando a vivir solo con mi sombra y mi espejo,
en noches de besos raudos sin cuidado
y caricias sucias sin protección,
yo era el oriundo de una habitación decorada
de aburrimiento donde un minuto nefasto
duraba semanas,
así que me fui a coleccionar
todas las madrugadas que pude,
haciendo de lo ilegal un abrazo.

Nadie se puede sentir como yo,
te falta volverte más loco
que un loco mendigo de la calle,
más divino que cualquier estatua sagrada,
ser más bello, más triste, más guapo y mas perdedor,
desearle la muerte a tus mejores amigos
por no comprenderte nunca,
y es que a mí no me salva algo,
no nací para ser príncipe azul de nadie,
tampoco me llames poeta, ni profesor de letras,
no estoy en un escritorio con un bolígrafo,
yo estoy detrás del alambrado que el destino me puso,
escribiendo esto con las entrañas.

EL 93

Desde el amanecer
después de una violenta madrugada,
desde el bastión
que me da la virgen de la ciudad,
desde los países imaginarios
donde llegó la revolución,
desde lo más profundo de un corazón
que nunca ladra,
desde todos los veranos
que a lo largo del tiempo
se han suscitado,
desde todas las playas radiantes del mundo,
desde una cumbre enorme decorada de nubes,
desde las aventuras ficticias mas irracionales,
desde los arco iris que se dibujan
en las media noches de arrebato,
desde una casa por la que paso encapuchado
mirando de reojo, viniste tú y tu sonrisa,
para quedarse conmigo
hasta el último día que despierte,
esa fotografía tuya que no la llevo
como los imbéciles en sus portadocumentos,
si no tatuada en el alma.


ANOCHE
A Deyvi, con quien pasé la mejor de las infancias…

Hoy vamos demasiado embalados por detrás del colegio,
mientras ellos van enmarrocados dentro de la perrera
con las manos temblando,
hoy vamos con la vieja alegría,
pero de ellos ya nada sé,
y salgo apurado a disimular,
saludo a los ancianos
y expelo en el escudo
que está en la puerta de la comisaría.

Hoy déjame fugarme,
ya no me gusta reírme,
y estoy condenado a la risa,
tú también todavía ríes en mis ojos sin parar,
ya se hace tarde y nos advirtieron no estar juntos.

Anoche dormías en el pabellón 1 de la prisión,
anoche la diversión fue una pesadilla,
desde anoche
para todo lo que te rodea ya no existes,
y todos esos mil calmantes fueron en vano.

Hoy vamos por detrás del colegio,
aún están los agujeros de las balas en la pared,
aún yo siento por acá
sonar el ulular y el rock and roll,
aún es agosto,
aún es viernes, todo está aún.

Hoy vamos a intentar dormir,
quizás así se vaya la risa,
hoy vamos hablando
como si esto fuera toda una actuación,
como si nada fuera verdad,
como si no doliera este irremediable dolor.

Hoy vamos por esa vereda
y la tragicomedia ya es real,
perdonen, que así se vive cuando no llega el amor,
perdonen,
que yo también hubiese querido
tener algo que sea completamente mío.

Y anoche dormías en el pabellón 1 de la prisión,
anoche te reías disparándole a la autoridad,
desde anoche yo te veo y te sueño,
todo continúa acá fuera,
y hoy vamos riendo y hablando,
no hay amigos ya, vamos yo y la soledad.
***