Hoy,
encontré tu voz en mis recuerdos,
en esa risa matinal
dibujé tu imagen
y percibí una palabra tuya
dicha a tiempo
que la paz restituía en mi alma.
Y traje a mi mundo
inocente,
vital,
tierna,
con tu mirada de niña eterna.
Y súbitamente fui otro,
como en mi ayercuando soñé que tú mi vida alegrabas…