El hambre rumorea en tus ojos y el dolor habita tus pupilas, entre tus brazos expira la esperanza e incrementa aún más tu agonía mujer madre, mujer vida.
La vida amenazada gimotea, bulle la parca en tus entrañas; solo quedan vacías esperanzas el pan se aleja de tu mesa puebla otros banquetes, sacia la sed de otras codicias.
Duerme en silencio tu congoja y tu salud resquebrajada avecina ese calvario habitual y llaga tu paz inexistente: mujer madre, mujer vida…
Hay latidos en el alma, que buscan cantarle a la vida a través del grito poético; estos versos libres esperan llegar al alma, porque es de ahí de donde fluyen. Y a pesar de su simpleza estructural y estilística esperan llegar a tus sentidos. Estos versos de la emoción nacen como gratitud y eterna contemplación a mi amada esposa....