20 feb 2016

RICTUS DE DOLOR ANTE TUS RÍOS MORIBUNDOS


Me indigna el silencio que calla esta ignominia.
Han lapidado en tus aguas la esperanza
han teñido el susurro en tus arroyos,
han quebrantado tu paz, tu amor, tu vida;
no vislumbra mi enojo el dolor de tu silente entraña
mientras perece tu risa ante mis ojos.

¿Qué le diré a tu sed y a tu hambre?
¿Qué a tus sinsabores y desdichas?
¿Qué argumentaré frente a tus fatigados hijos?
¿Qué le diré a la noche, qué al día?

¿Cómo he de mirar a tus pupilas lacrimosas
mientras la fetidez puebla tus ríos?
¿Cómo voy a beber y alimentarme en paz
si tú ya no tienes calma ni alimento?

Mientras los que gobiernan tus riquezas
yerguen sus voces para fingir denuncias
tu llanto embetunado me recuerda
que en ti tengo un hermano agraviado
que espera oír mi voz cerca a tus ojos…

¡Hermano, tu dolor es mi agonía este día!


14 feb 2016

LA MAGIA DE TU MIRADA




No esperaba tanta dicha esta noche,
y me regalaste un universo
con tus besos...

No esperaba tanta dicha en mis horas,
y llegaste a mí,
coronando mi existencia.

No esperaba tanta dicha, pero tus manos
me guiaron por el edén bendito de tu vientre,
enderezando mi vida.

No esperaba,
no sé qué esperaba,
pero tú fuiste, eres y serás
la magia que revive, a cada instante,
el amor que nació de nuestros ojos…




12 feb 2016

A MIS SUSPIROS



Siento tu risa en mis oídos,
y el tiempo me regresa a nuestro ayer.
Soy feliz caminando a tu lado,
¡cómo recuerdo esos momentos idos!

Uníamos las manos al andar,
y nuestros sueños, fundíanse al soñar,
nuestras miradas y latidos
nos invitaban a menudo a amarnos...

Siempre reías como diosa,
y yo me dejaba atrapar
por esa ternura melodiosa.

¿Y qué fue de esa dicha prodigiosa?
Simplemente, me queda recordar,
mujer de mi edén, mi amor, mi diosa.





11 feb 2016

MI NIÑA DE SIEMPRE



Cuando apaga la noche tu sonrisa
en ti fluyen mis sueños  
y mi alma se conforta;
en la ternura de tus ojos
almaceno mis sueños no vividos
y en tu voz,
en tu voz hallo la calma cotidiana
y en tu risa, la dicha infinita.

Eres mi luz,
mi dicha,
mi alegría
y mis ensueños delirantes
palpitan en la luz de tu mirada, niña mía.


MEMORIAL


No le pidas permiso a la noche
para tenerme entre tus sueños,
no le pidas permiso a la luz
para iluminarme con tus ojos;
no le pidas permiso al universo
para amar mis utopías y estar hoy a mi lado…

No le niegues la calma a mis horas…