16 jun 2014

ALTAR DE MI CIELO

Súbitamente hoy vuelves a mis brazos...

Tú eres mi amor
y yo el tuyo…
en la opacidad de mis evocaciones
vago entre sombras sin tus besos:
en el aljibe de mis disimulos
soy un espectro flébil sin ti.

Eres mi amor,
eres mía
y yo tuyo,
nos pertenecemos desde hace tiempo,
el velo del olvido no logra alcanzarnos.

Nuestra coyunda secreta
nos dista de este mundo,
un aquelarre de pasiones inefables
que atinan su consuelo
en el rumor de la cadencia de tus muslos…

11 jun 2014

CONJUGO TU NOMBRE EN UN VERSO…


No sé por qué,
pero el viento de esta tarde
me susurra tu nombre
y mis latidos quedos
gimen desconsoladamente.

Mejor dicho,
sé por qué…
porque llegaste hasta mí
(o yo invadí tu vida)
cuando cierto día se extinguía
y el ocaso dibujaba tu silueta etérea
que aún pervive en mis pupilas.

Los halagos de tus manos
calaron mi alma,
desde entonces
el perfume de tus besos
merodea mis noches solitarias,
impidiéndome olvidar tu esencia
y el sabor primaveral
de tus labios virginales…
¡Fruto prohibido!



5 jun 2014

ADÁN

                   
                                           No hay Evas en mi soñar...

El dolor apostado en mi regazo
desplazó la hirsuta alegría
que heredé de algún sufrir insoportable,
y se fue esfumando mi sonrisa…

Desperté,
el universo infinito había girado,
ya no era el mismo de mi ayer:
ignoraba el rumbo de mi andanza,
desconocía los caminos ya andados,
recién bautizaba los signos aparentes
con nomines insólitos extirpados de un latido.

Inesperadamente
me sentí dueño de todo y de nada al mismo tiempo,
fui un Adán febril
expulsado de su edén que no fue suyo,
acicalando una mueca escabrosa
para no sucumbir en el intento
de coronar la cima de sus sueños,
y asirse a una risa delirada en cierta calma.

Y soñó que era real
para morir en paz.


3 jun 2014

PARA MI HIJA...


















Hija, piel de mis sueños,
pupila que encandila mis proyectos,
eres mi luz, mi faro…
cada parpadeo tuyo,
es una noche inmensa
y tu risa es,
es mi pan de cada día…


22 may 2014

PEQUEÑA



Hoy, 
encontré tu voz en mis recuerdos,
en esa risa matinal
dibujé tu imagen
y percibí una palabra tuya
dicha a tiempo
que la paz restituía en mi alma.

Y traje a mi mundo
inocente,
vital, 
tierna,
con tu mirada de niña eterna.

Y súbitamente fui otro,
como en mi ayer
cuando soñé que tú mi vida alegrabas…

21 may 2014

MUJER DE MIS RECUERDOS


La brisa de mi ayer
me insinúa un beso,
pero pueden más mis dudas
al deseo de tenerte…

Inmediatamente brota un suspiro
y multiplico mi angustia en tu recuerdo
porque distan mis días de los tuyos
y mi hoy y tu hoy, irreversiblemente.

Tengo clavada en mi alma tu figura
tu tez juvenil, tu aroma, tu hermosura
y un gemido abruma mi repaso
y pienso mucho más en ti
en el beso que jamás nos dimos.

Así te vas, me quedo en este olvido
en el cúmulo vivido sin tenerte
y mis labios temblorosos te pronuncian
y mis latidos trepidan cuando mis labios
declaman la dulzura de tu nombre…

13 may 2014

MADRECITA AUSENTE




Madre,
tantas cosas deseo preguntarte
¡solo el silencio oye mi voz!

Tu sonrisa habita mis latidos
y tus manos empuñan mis sueños
y tu memoria es el faro de mis días.

Madre, 
digo tu nombre y mi alma se puebla de ternura
me acuerdo de tus besos y caricias 
y me sumo en una extraña alegría...


TU ADIÓS

Madrecita...

Se esfumó tu voz de mis sonrisas
e irrumpió el llanto en mis días,
desperté
y aún recuerdo esas palabras:
se ha ido al infinito… y yo
tratando de aferrarme a una esperanza,
tratando de ser fuerte en mi flaqueza,
queriendo dibujarte en mi olvido
y tenerte en mi distancia…
Y lloré una lágrima no llorada todavía,
y mis suspiros acompañan los segundos de mis días



SIGILO

Madre....
Tu silencio me abrazó una tarde
y mi inquietud perdió la calma
porque te veo aquí tan cerca
y no pueden oírme tus sentidos.

1 dic 2013

MADRE


Madre,
no hay lágrima amarga
que por mí no hayas llorado…
No hay hora de sueño mal soñado
que mi inmadurez
no haya recaudado de tu calma.

Y hoy, lejos de esas caricias matinales
extraño tus palabras acertadas
de santa, de sencilla, de docta: de madre;
suspiro esas palabra
que mi inquietud no quiso escuchar.

Madre amada
extraño tus caricias,
tu regazo
tu voz angelical
y esa manera tan dulce
que me llevó a ser el hombre que ahora soy.