30 ago 2009
10 ago 2009
IV CONCURSO DE POESÍA JUVENIL "ESPEJO DE PAPEL"

BASES
1. Podrán participar todos los alumnos de Secundaria de los colegios públicos y privados del Perú, sin excepción alguna.
2. Las obras presentadas deberán ser completamente inéditas y no tendrán compromiso editorial de ningún tipo.
3. El tema a tratar es completamente libre.
4. Quedarán eliminados automáticamente aquellos poemas que sean irreverentes, pornográficos, soeces o que tengan faltas ortográficas.
5. Se admitirá el envío de hasta dos poemas por cada autor.
6. La extensión será de 14 versos como mínimo y 20 como máximo.
7. El Jurado Calificador estará integrado por escritores, poetas y personas vinculadas al mundo literario y cultural y su fallo será inapelable.
8. Los autores de los poemas premiados y de otros seleccionados, autorizan al equipo organizador a imprimir y publicar sus obras por cualquier medio creado o por crearse, sin derecho a compensación económica alguna.
9. El alumno autor no pierde en ningún momento sus derechos que la ley de propiedad intelectual le confiere.
10. El plazo de admisión se abre con la aparición de esta convocatoria y concluye el 30 de setiembre de 2009 a las 23.55 horas.
11. Se enviará los textos tipeados a doble espacio, letra Arial 12.
12. El alumno participante debe adjuntar obligatoriamente como pie de página los siguientes datos:
- Nombres y apellidos. Teléfono, dirección, e-mail y teléfono particular
- Grado y sección
- Colegio de procedencia. Dirección física. Página Web y teléfonos
- Nombre del director y del profesor de Comunicación
13. Los trabajos se enviarán a amadomc@hotmail.com
14. Las obras premiadas y los mejores poemas remitidos serán incluidos en la edición de la antología poética ESPEJO DE PAPEL Edición 2009.
15. Premios*:
- 1º. Puesto: S/. 500 Diploma de Honor
- 2º. Puesto: S/. 250 Diploma de Honor
- 3º. Puesto: S/. 150 Diploma de Honor
- 4º. Puesto: Mención Honrosa Diploma de Honor
16. La ceremonia de Premiación se realizará la última semana de octubre, previo aviso a los ganadores y personas seleccionadas cuyos poemas serán publicados.
17. Las cuestiones no previstas en estas bases las resolverá el jurado según su libre criterio.
18. La participación en este Concurso implica la aceptación total de estas bases.
Lima, julio de 2009
12 jul 2009
WILLIAMS MONROY ARCAYA, EN ESPEJO DE PAPEL
Con la publicación de esta impactante historia, cerramos un ciclo de publicaciones semanales ininterrumpidas.
Nos complace sobremanera hacer llegar a nuestros lectores, este nuevo cuento de Williams Monroy, titulado “Fe de erratas” cuya temática apela a nuestra memoria colectiva para rememorar un eterno segundo de la herida sangrante que tuvieron que soportar los protagonistas de este relato, pero también nuestra patria y su gente.
La crudeza de los temas que aborda, exige un lenguaje directo y sin fingimientos, que connota junto con lo que nos va narrando, la inmensa cruz que llevaban a cuesta los peruanos de entonces y que muchos pueblos aún cargan hoy en día.
Williams tiene un estilo peculiar que se caracteriza por su rompimiento del espacio cronológico lineal, para dar paso a la emanación de escenas e ideas que pretenden salir de golpe, pero que terminan dando prioridad a ciertos sucesos por su magnitud e importancia, para que los que siguen nuestros pasos no caigan en lo mismo y para dejar sentada una memoria que jamás debe olvidarse. Busca nuestro autor con Fe de erratas demostrar que los pasos mal dados deben corregirse para que la historia nos recuerde como seres civilizados.
Felipe
Cuando abrió los ojos no escuchaba nada, solo llegaba a ver el cielo azul sobre él, no sentía dolor, no sentía ardor, no gemía, no lloraba, no sentía; solo quería ver a sus amigos, los buscaba pero no los encontraba, ni siquiera podía voltear su cuello para ver si estaban a su lado. -¡Gío!; ¡César!; ¡Víctor!; ¡Matías!-; nada. Quiso levantar su mano, pero no podía, no podía, no podía más-¡Perdónenme!
Sus ojos se volvieron blancos como las nubes que miraba cuando llegó a escuchar voces en un eco interminable.
-Estos son, estos son los malditos, estos son.
-Mañana nos vamos de campamento, Víctor.
-¿Mañana? Pero si las cosas están que arden, Felipe. Por favor no vayamos mañana…
-No pasará nada, hay mucha seguridad a donde vamos. Además mientras hagamos caso a los cachacos, nada pasará.
-Pero si hace unos días hubo un atentado…
-No está confirmado y no fue aquí, fue en provincia. Nosotros vamos a ir aquí nomás, a Santa Eulalia para luego subir en camión, con los mismos pobladores de San Pedro, hasta Markahuasi….
-Pero…
-Nada, nada, nada. Mañana partimos. Que no se diga más. ¿Vienes?
-No sé, amigo, me da como mala espina.
-Oye, ya pues, todo el grupo va a ir. Recuerda que tu mala espina también la sentiste antes de postular a la universidad y ya ves, ingresamos.
-Ya, está bien, iré. Pero con una condición.
-¿Y cuál es esa condición, Víctor?
-Partamos en la mañana, quiero estar de día en Santa Eulalia.
-A m… es lo que huele.
-Es lo mismo: m…, muerte, hambre,… es lo mismo.
-¡Cállense carajo! Silencio. ¿Lo oyen?-
-´ta madre, son terrucos… ¡al suelo!
-Falsa alarma. Pero, ¡qué m….! Oigan, ustedes, qué hacen aquí.
-¿A dónde se dirigen? -gruñó el soldado con su fusil en la mano apuntándoles y con el dedo índice puesto en el gatillo.
-A Markahuasi, jefe -contestó Felipe- estamos de paseo, vamos a acampar.
Los ojos de los soldados que estaban de pie los miraban con desconfianza y más que algunos llevaban puesto pasamontañas y solo esa parte de la cara se les podía ver.
-¿Son de Lima? Deben de estar locos. Las cosas están peligrosas por acá… Cabo, revísenles sus cosas a estos muchachitos… ¿Acampar?
El soldado que les hablaba tenía una voz gruesa y profunda y Víctor se había dado cuenta con la luz de la linterna, que era el que llevaba puestas las botas más sucias que todos los demás.
-¿Qué miras?- gruñó el soldado.
-Nada, jefe, nada.
-Nada mi sargento, solo ropa y trago y sus carnés de la universidad.
-Así que son universitarios los niños, miren nada más.
-Sí, somos de la universidad, pero estudiamos distintas carreras, aunque de la misma base- afirmó Matías con temor.
-Mi sargento-
-Dígame, cabo.
-Mariátegui.
-Y esto, mis queridos “estudiantes”.
Dos soldados con pasamontañas los apuntaron al mismo tiempo que preguntaban si disparaban.
-Calma, que estos polluelos estás desarmados.
-Pero se van a encontrar con otros que si lo están- gritó uno de ellos.
El sargento los miró y les volvió a preguntar qué hacían en Santa Eulalia a las tres de la mañana.
Matías
La sangre no lo dejaba respirar. ¡Me ahogo, me ahogo! Pensó que gritaba, pero no se oía voz alguna. -¡Me ahogo, me ahogo!- Su garganta quemaba, su cuerpo mutilado yacía en un charco de sangre pero que no solo era de él, sino de otros que con ellos estaban. Su mente recordó las clases en la universidad, el rostro de su madre orgullosa por su hijo universitario, la alegría de sus amigos cuando le cortaron el pelo y el rostro de sus compañeros de viaje. -¡Me ahogo, me ahogo!- Lloró, pero no sentía sus lágrimas en el rostro. Lloró, pero el hombre de pie a su lado no se conmovió. Disparó.
-¿Ya estás lista?
-Claro. Oye, lo de hoy, por favor, que quede entre nosotros.
-Pierde cuidado, Gío.
-Oye César. Gracias, fue bonito.
-No, Gío, la pasamos bien. Tú sabes que yo…
-No lo digas, por favor, no lo arruines.
-Vamos, Matías nos está esperando afuera.
-Dónde estaban, maldición. Ya son las doce y cuarenta. Vamos a llegar tarde a la agencia.
-Tranquilo, viejo, hay otro bus que sale media hora más tarde.
- Sí, Mati. No te preocupes, intervino Giovanna -Además que yo sepa, Víctor le dijo a Felipe que quería llegar de día a Santa Eulalia.
-Ya ves, viejo, cálmate, ya te pareces al profesor de investigación literaria.
-´ta, ni me lo menciones, cumpa.
-Jajaja, casi te jode el verano, verdad Mati.
-Ya cállense los dos y vámonos.
-Ya les dijimos que estamos de campamento- dijo con voz temblorosa Felipe.
-¿Nada más, cabo?- gritó el hombre con su voz gruesa y profunda
- Nada más, mi sargento.
- Miren muchachitos, esto me parece muy sospechoso. Nadie viene a acampar por aquí hace mucho tiempo. Si es verdad lo que me dicen, nada les pasará, pero si es mentira, recuerden que solo hay una salida, no lo duden, iremos a buscarlos. ¿Está claro?
-Muy claro- contestó Felipe.
-Ahora, lárguense de mi presencia, acampen en Barba Blanca.
-Pero mi sargento, se acercó el cabo, no es conveniente que los dejemos ir, podrían estar fingiendo.
-Lo sé, cabo, pero estos muchachitos, podrían ser mis hijos, ¿no viste sus caras? La chica, un poco más se echaba a llorar. No, estos cojudos son de los que ni se enteran, ni les interesa qué pasa en su país. Yo me preocuparía por esos cholos apestosos que suben todos los días en camión.
-Ya ves que perdimos el bus. ¿Por qué se demoraron tanto?
-No me digas nada a mí –gruñó Matías- diles a esos dos tórtolos.
-Sí, no fue culpa de Matías, Víctor, nos detuvimos un momento para preparar algunas cosas y se nos pasó la hora.
-Pero si era para llegar de día…
-Cómo que si era, acaso no hay otro carro que salga en media hora más.
-No, César, no hay. Con todo esto de que Chosica está declarado como zona peligrosa, han restringido las salidas de los buses y no hay sino hasta las cinco treinta y solo hasta Ricardo Palma.
-Pero chicos, dónde está su espíritu de aventura…
-¡Nada de aventura Felipe!... Lo mejor es quedarnos hasta mañana y partir a la hora en que quedamos.
-Pero Víctor, nos quedaría menos tiempo para disfrutar, ¿no crees?
-Te entiendo Gío, pero qué quieres, ¿que caminemos desde Ricardo Palma hasta Santa Eulalia?
César
Olía a carne chamuscada. -¡Dios, qué dolor!- Olía a muerte, olía a pólvora. ¡Qué ardor! Algo tibio recorría su espalda mientras su cuerpo seguía inerte sobre la trocha, su boca abierta tragaba la tierra del suelo, sus ojos y su rostro comunicaban dolor, no sabía si lloraba o era el sudor que caía de su frente. Su aliento escupía la tierra que entraba a su boca. Ardía, dolía. Su mano derecha se arrastraba para alcanzarla. La veía pero ella no. Otro sonido estridente y seco le puso su cabeza contra el suelo. Por más que quería no podía cerrar sus ojos.
***
- Niños burgueses que vienen a gastar la plata de su papi burgués.
-Y qué hace esta preciosura con ustedes. ¿No sabes que es muy peligroso que estés por aquí, cariñito? dijo uno de ellos a Giovanna.
-Sí, te pueden lastimar. Habló otro.
-No, si nosotros lo impedimos, gruñó César entre enojado y temeroso.
-Uy qué miedo, con que este es el maridito.
-¡Basta camaradas! gritó el que llevaba un arma más pequeña que la de los otros. Para eso no estamos aquí. No degraden nuestra misión. Además respeten la presencia de la camarada Miriam.
-Pero camarada, si estos estúpidos no están a favor nuestro, están en nuestra contra.
-No, eso es mentira, gritó Felipe con voz casi temblorosa, nosotros simpatizamos con la causa, somos de la universidad del pueblo y hemos leído los siete ensayos, no por no cargar armas estamos en su contra, ¿verdad, camarada?
-Cállate niño huevón. Que si no te mato es por que no tenemos la orden ni el tiempo para hacerlo. Lárguense de aquí, antes de que me arrepienta. Y pobre de ustedes que hablen una sola palabra, juro que los encontraremos y les haremos juicio por traidores. Denles sus cosas camaradas…
Mientras se iban el hombre con el fusil pequeño volvió hacia Giovanna.
-Tú, niña, regresa a casa, estás en medio de una guerra.
-Pero, ¿cuál guerra?
-La del pueblo contra el opresor.
Estás en medio de una guerra, de una guerra, de una guerra, guerra, guerra…Despertó. Las palabras de aquel hombre retumbaban ahora en su cabeza. Buscó a César. Lo vio y no pudo llorar. Lo vio y no pudo gritar. Su mano estaba extendida como si quisiera alcanzarla, como si quisiera abrazarla.
-Quiero ir a casa, César, llévame a casa.
Alrededor de ella se oían voces confusas.
-¡Identifica a esos malditos!
-¡Aquí hay uno de ellos!
-Vuélale la cabeza… Oscuridad.
-“Quiero regresar a casa”.
-Tranquilos amigos, -dijo Felipe- ya estamos en el camión, aquí nada nos pasará.
No había terminado de decir esto cuando una luz cegadora, como si el sol estuviese junto a ellos, los envolvió sintiendo sus cuerpos llenarse de ardor y desgarrársele la carne, sin tener tiempo ni tan siquiera para gritar.
Víctor
Despertó como de una pesadilla. Enseguida comprendió que había ocurrido lo que más temía. Apareció el dolor. Aunque no sabía exactamente dónde estaba, logró arrastrarse y luchaba contra el dolor para voltearse, pero no podía, sentía ardor en la espalda. Pensó que era por el sol, pero realmente lo que sucedía era que se le había abierto en dos y sus piernas se habían perdido en el abismo. El dolor se hacía más agudo y comprendió que estaba alejado de los demás, pero el dolor seguía haciéndose más fuerte y se dio cuenta que sus compañeros no estaban a su lado y el dolor se hacía más fuerte y comprendió que estaba solo y el dolor más y más fuerte y por su boca tragaba tierra y el dolor, el dolor, el dolor desaparecía y se acercaron a él y el dolor se desvanecía y el miedo lo cubría y el dolor ya no lo sentía y alguien gritaba que quedaba uno con vida y el dolor ya no existía –Sí, aquí hay todavía uno. Y sentía que su vida se iba, quiso mirar, quiso saber… pero, pero si son, son… Oscuridad.
-Pero qué m… le pasa, soldado.
-Una emboscada mi sargento. Todos muertos. Eran cuatro con automáticas y granadas de guerra, salieron de la nada.
-A qué hora fue eso.
-Una y treinta de la mañana. Pensé, pensé que me perseguirían y he corrido sin parar desde esa hora. Lloraba. -Toda mi promoción, sargento; toda.
-Ya cálmese, soldado y hábleme de los terrucos.
-Ya se lo dije, señor, eran cuatro, solo vi a cuatro… y…
-¡Y qué, carajo, y qué!
- Y, y, y…una mujer los ayudaba.
Junto con la luna… su vida se estaba ocultando…
Fin
9 jul 2009
En los poemas que entregamos en este número ha quedado de lado la expresión elemental para dar paso a las metáforas, símiles y otros recursos literarios que fluyen cual manantial que incita a la vida y que Marisela los emplea con naturalidad y maestría.
Estas páginas cobran vida gracias a la fuerza de sus versos, que dejan de ser inanimados para convertirse en un caudal de emociones infinitas. Muchos de sus versos contienen una carga emocional que a uno le remueven los cimientos de su existencia, un estilo que a pocos va logrando.
“No siento nada
y me siento en la profundidad
del ser que me habita.”
La poesía de Marisela ha dejado de ser simplemente inquietante, para tornarse en cuestionadora, rotundamente vallejiana. Sus versos no dicen lo que dicen, dicen algo más, algo que luego de una lectura crítica, vamos descubriendo y no nos queda sino reconocer el talento de la autora y maravillarnos como seguramente se maravilla ella al plasmar estos versos cargados de ternura y que Ex Professo se complace en publicar.
GUERRA
Los valles cantan canciones de muerte
y la luna cae vacía
al abismo de la ausencia infinita del amor…
Llueve
llueve a cántaros en la inocencia de la vida
todo es destrucción
pena
gloria perdida
noches que claman
¡Muerte! ¡Muerte!
La naturaleza desciende a lo ajeno
se derrumba el futuro que no comprendemos
se derrumba el sonido
se esparce la sangre
el mundo se hunde en lo absurdo
la crueldad del universo
vence las fronteras de la alegría sin razón.
El cielo se desvanece al contacto
los poros se desvanecen
en las aguas turbias de errores y gemidos.
¡Piedad!
grita el cosmos de tus ojos
los sueños perecen
y a lo lejos se oye
la carcajada incesante de lo que no conoces…
POEMA A LA REALIDAD
Quiero ser algo
que tú te empeñas en negarme
quiero ser alguien
que tu estructura no me permite
quiero mirar en el sentido de la agujas de tu reloj
que se esconden tras las esperanzas
de los que ya se han muerto
quiero surgir de entre tus odios
y saber que no he perdido
que tú olvidaste mi nombre
que ya no me puedes encontrar.
Quiero vivir ausente de tu presente
ciega en tus sonidos
y parecer una pieza más en tus planes.
Quiero crecer pensando que no existes
que te has ido al rincón
de ese universo que no sabe sonreír.
Yo quisiera que tú fueras un sueño realidad
que tu nombre sea mentira
que tus pies no tengan manos
ni tus lágrimas poder.
Hoy
yo quiero ser algo más que no te pertenezca
algo que no tenga tu sabor
para elevarme en el cielo que no tienes
y así ser lo que tú no quieres que yo sea.
CLASE DE FILOSOFÍA
Un mundo surge a cada segundo
en el universo de mi mente….
Tú
de pronto imágenes entrecortadas
música vacía
noche
una noche sin nombre
con estrellas que ya no son…
y el mundo se derrumba.
Y escombros
entonces escombros
que llegan al alma
luces
ráfagas
silencio
un mundo nuevo nace con las heridas del anterior,
cicatrices que caducan
¿muerte?
identidad perdida
señales que odio.
No existe el mundo del ayer
no
no soy yo la esencia del viento
que sube y baja
que parece desaparecer
en el escondite de lo oscuro
no soy el rocío que viaja
por la ciudad entera
por el bosque de dudad de historias sin final
no soy mi nombre
ni el camino ilegible que se dibuja en tus manos
no
no soy tú.
No soy tú
porque los mundos se mueren
porque la muerte me llevo a una vida de sol…
de libertad que no sirve
no soy nadie en la tormenta a la que llaman universo
¿de qué sirve resolver el enigma?
¿de qué sirve todo?...
si el pasado se ha rebelado ante el futuro de acero.
¿El baño de oro se cae?
se cae la vida
se cae
se cae
se cae a donde tu estas muerto.
MÍRAME
No te creo,
no en esta ciudad
donde tus vástagos sangrantes
fingen que no existimos;
que tu boca nunca parió promesas ridículas y perfectas
que hoy no son más que ruinas carcomidas
o llagas abiertas en mi vacío inmortal
que ya no te espera en lo oscuro.
No eres real en esta pesadilla
que imagino mientras me besas
con un beso que sabe a tu piel suave
y amarga por tus mentiras.
Me resisto a aceptar que ya no somos luna
en ese paraíso abstracto e inútil
de aquellos días del verano
de hace tan solo algunos años
cuando éramos figuras geométricas perfectas
en el cielo de esa juventud maravillosa
que transcurrió anidada en esa envidia
que hoy tú cosechas.
Soy yo
mírame
soy yo
aunque tu cuerpo sea ahora
el templo de lo vano,
de lo que tú odiabas en mi sueño perfecto que jamás concretaras.
¿de qué sirve tanta ciencia?
De qué sirve tanto avance en este siglo si el amor se pierde por las doctrinas de esta sociedad acomplejada
Aquí estoy
y tú tan lejos
tan de nadie
¿Dónde está esa vida en la que me querías con tus uñas de madera?
Te has entregado a la muerte,
a habitar por siempre sólo entre mis sueños inesperados
en las noches de los días en que te recuerdo.
Eres un fantasma hermoso
porque ese verano no vuelve
y esta sociedad
junto con tu traición
me siguen consumiendo.
ENCUENTRO
Mi silencio eres tú
que te disfrazas de tiempo
que conviertes las nubes en nubes no tan grises
que te metes entre mi tinta y mis ojos
mi aliento eres tú
mi sueño de ser libre
mi nada
eso que no existe y se pinta de mil colores
eso eres tú y no te das cuenta
mis lágrimas sin sal
también las más saladas
mis pensamientos sin forma
mi miedo
el frío en mis manos
el color de mis pestañas que nunca te han mirado
un fantasma sin nombre
un niño perdido
un sueño incompleto
un alma que pierde el sabor que lleva
por dentro
mi tristeza eres tú
la luz que no brilla y que brilla
la suerte
la vida
mi vida.
Y ¿para qué?
Si un abrazo tuyo no calma el llanto
porque no estás
porque el universo se queda dormido
y yo trato
huyo de mi cuerpo cansado
de mi cambio empolvado...
De esta ilusión que no puedo vencer
mi sonrisa eres tú
y con eso me basta...
EL UNIVERSO EN MI ALMA DE CRISTAL
Explosión
sentimientos
que giran en contra del ritmo del mundo
sueños que nacen
sueños que mueren
imágenes tardías en el atardecer de mi mente y caída.
Caída lenta y sublime al abismo
del universo delirante de una sinrazón
herida en el subconsciente enfermo
de un presente que palpita.
Derrumbe
catástrofe de heridas sin nombre
de una piel fría que ama
de un dolor suave como la brisa
de septiembre y silencio
silencio que atormenta y envuelve
explosión, caída, silencio...
ABISMO
No siento nada
y al no sentirlo siento que se pierde todo
me pierdo en tu voz que no oigo
en la noche enferma que susurra tu nombre.
¿Quién eres?
¿Acaso la nada que me invade?
¿Los sueños que perecen?
(Otra vez)
No siento nada
y me siento en la profundidad
del ser que me habita
tiemblo
tú eres mi alma dispersa
en la memoria de la vida
yo soy tu voz,
tus manos que se pierden
entre el agua triste
que ya no puedes beber...
OPORTUNIDADES NO
Mazacote de lágrimas,
pesadez en la mente,
cansancio en el lama;
duele, duele, duele.
¿Duele qué?
Duelo yo ¿Y quién soy yo?
¿Qué soy? ¿Qué siento? ¿Qué pienso?
Pienso todo, siento el doble
soy la nada, nada
igual que todos somos nada
aire, lluvia, mundo que gira y gira
que como es sabido no se detiene
porque el tiempo no vuelve
utopía
sueño inverosímil
oportunidades no,
muerte
al final siempre muerte y reinicio
caída y levante
ocaso y resurgir
inicios, inicios, inicios
razones vacías de ti
porque solo eres una sílaba
un ideal, una ilusión pálida
con chispas de sangre y sonrisas
idóneo tú, inexistente
príncipe de nadie
¿poder de qué?
Libertad
palabra que no encierra nada
que a todos los corazones envuelve
y tartamudea
porque no sabe caminar y corre,
yo pretendo ser alguien
pero la inmensidad del universo
que no acaba
dice que no
y la infinitud del tiempo
se ríe de mí
insulta mis ganas
y yo insulto lo insulso
de todo lo que existe
y a mí
que no me salvo de ciudades, sociedades, ritmos, modas, eras, historia y reglas
no soy lo que quiero
soy lo que soy
condicionada hasta por mí
libre de nada
solo de mi voluntad
duele, duele, duele,
duelo yo.
UN POCO MÁS QUE ESO
Por más de un instante
me he perdido en tu boca de hace años
cuando no existías
en el mundo aberrante del oeste de mi vida.
Por más de un instante tus manos
nacieron en mi rincón de dulzura
y he llorado con el recuerdo de los besos
que pintaron heridas en mi alma
eres un muñeco de madera
que se incendia irremediablemente abandonado
en el bosque de esperanzas
que ya no sirven para nada.
Por más de un instante tu tristeza
se ha quedado anidada aquí
en mi vientre de mentira,
de sueños que perecen
por el gris impacto de la sociedad.
Te has metido aquí
en mi instante de soledad que ya no te pertenece
por ser la sombra del amor que vivimos
de la rosa marchita que guardé en un cajón.
Por más de un instante invades mi hoja,
mi lápiz, mis ojos y mi luz.
Eres la muerte que vive en mi garganta de acero,
eres este instante que dura un poco más que eso…
Y nada más.
CAUSA
Una falla en la evolución...
Una neurona loca,
un pedazo de alma
que se dejó arrastrar por el viento
y entonces: error.
Error que modifica la substancia
que cambia la esencia
aunque todo parezca ir con el ritmo del mundo.
No.
Planes con un sabor amargo al final.
Estructura de papel.
Desorden
pobreza
prioridades que se mezclan
y entonces falla
una partícula de polvo.
Una pestaña que se cae
ruido imperceptible
grito que nadie escuchó
y el camino fue caminado
y el error dado por alto
nadie se libera
porque las cadenas son invisibles
la neurona que no evolucionó
daba origen a la verdadera inteligencia
pero nadie dijo nada
y nadie leerá esto
¡shuuuu!
porque la marcha atrás se quedó ciega.
DERROTA
Mi mundo eres tú…
he perdido esta maldita batalla
mi maltrecho corazón muere otra vez
sin nacer de nuevo
y entonces he perdido dos veces.
Mi mundo eres tú
el espacio que habito
el tiempo que consume mi voluntad y mi conciencia
mi razón es tu esencia
vagas entre mis células
adormeces mi calma
alborotas mi tristeza…
Te quiero
te quiero metido entre mis huesos
te quiero con la furia del universo al girar
con mis uñas mordidas
y mi dignidad perdida.
Mírame
soy el punto negro entre todos los otros millones de puntos negros
bésame
mi boca nació para que la besaras tú
para renunciar a todo mi perfecto futuro
para decir que no al proyecto social en que esperaban que me convirtiera
no
a todo no por ti.
Mi mundo eres tú,
la galaxia que contiene a mi alma
mi noche
mi día
mi vida en espiral
mis luchas perdidas
eres tú lo que faltaba para coronar la tristeza paupérrima y enferma del rincón de mi casa embrujada.
Los desechos de mi ser
los sueños más brillantes
todo te pertenece
todo cabe en la palma de tu mano
aun mi inocencia perdida.
¿Qué es caer al infierno?
¿Qué es amarte de este modo?
Mi mundo eres tú
he perdido todo lo que tenia
y no he ganado nada
tu pasado me aplasta
tu integridad me lastima
tu perfección domina cada respiración de mi cuerpo.
Muero
voy a morir
no naceré esta vez
tu hombría me ha vencido
mi condición de mujer aparece
y no puedo odiarla
porque me hace amarte
he muerto.
LA CIUDAD
Ciudad varada en el siglo de la mente
donde no caben los sentimientos de antes
“angustia” llevas escrito en la frente.
La gente pasa por tus calles regadas de restos de vidas que vagan por la noche
la gente no sabe
y tú la miras
la miras pasar con sus abrigos de piel
con sus conciencias perdidas
y sus perfumes de Channel.
Ciudad con rincones de nadie
ciudad con destellos de muerte
tu cielo es negro como el alma de la gente que camina sobre ti
el humo contamina tus lágrimas de bronce…
de adobe manchado de carmín.
Testigo de tantas historias
presa de la especie que dice ser superior.
¿Qué es la vida?
Te preguntas en la avenida
en la que se roban la risa de un alma sorprendida.
Ciudad de prostitutas y perros
de mendigos y sueños
ciudad moderna del siglo del progreso
de gente que actúa peor que las bestias
tú conoces el retumbar de los gritos
tú solo puedes ver la gente pasar.
CHICO DE PLÁSTICO
Qué frío eres
vacío
ausente
preso de la globalización
de las marcas
¿Qué eres?
¿Quién te obligó a abandonar tu alma?
¿de qué te sirven esos ojos?
Si tu mundo es el dinero
el “qué dirán”
si tus sueños se limitan a una casa grande y a la chica más bonita
si lo único que quieres es la ropa fina
las fiestas más caras y tus amigos del Markham
si dejas un hueco en mi pecho cada vez que me hablas
¿Qué escondes detrás de tu mascara de niño bien?
¿Quién te hizo esa herida tan grande
que ocultas que disfrazas que yo puedo ver?
Qué frío eres
y qué triste.
ADICTO
Todo le han quitado
solo lo han dejado
en el rincón
en lo oscuro
en lo eternamente frío
sin balance
sin opción
con sangre en el alma
teñida la calma
porque clama
por que llora
porque sufre.
En las ruinas de sus sueños más gloriosos
en la cumbre de esa desdicha
fuerte que no acaba
y no hay perdón.
Como nada lo han dejado
como nada
como cáscara sin fruto
sin sonrisa
sin amor
condenado a la sangre,
al insulto
al olvido
y al adiós.
Con los sueños destrozados
con un cielo donde no hay sol
con la burla frívola
de algo que no sirve
que no importa
que se pudre.
Y se muere
como el perro viejo y flaco de la calle
que ya nadie quiere
que todos ven.
Lo han dejado con su melancolía
y mira como suplicando
con unos ojos de pasado que no duermen
con el rencor atravesado
por el destino que lo traicionó
todo le han quitado
y se muere.
CARENCIAS
El camino y el mar no tiene sentido
si la luz de la sombra de tu alma
se ha extinguido en el mundo de esbozos de aquella inocencia
piel
aire
y el café de tus ojos que no volverá
sueños
papel absurdo que no atrapa nuestra historia
mi locura o tu memoria
risas
sangre
cielo que se cae por tus uñas ausentes
y tu boca rota.
La nostalgia obliga
y huyes
mis heridas te claman y yo te maldigo
desde el beso hasta el llanto
desde el despecho de esa muerte que no nos perdonamos.
Carencias
sobras
restos
fuego que arrastra
que destroza el viaje al cual no partiremos.
Luna
que sin ti no es luna ni sol ni nada
niebla de promesas negras que te regalo
y una lágrima que por siempre pinto en tus labios.
Vacío
espacio inútil
inercia de todo lo que lleva tu nombre gastado
lluvia y hielo
yo te he amado en esta noche amarga
en la que no piensas porque tienes miedo.
FIN
6 jul 2009
Con su aporte poético, iniciamos meses atrás, la publicación de Ex Professo en nuestra universidad y hoy, nuevamente, nos complace entregar otro puñado de sus hermosos poemas.
Constantemente, vemos a Willy, motivando a los demás para que se arriesguen a publicar o para que lo sigan haciendo, sea directamente o a través de los acertados comentarios que envía a los blogs a los cuales se adhiere con sincera vocación de crítico y amigo.
Hablar de su poesía es siempre grato, su aporte literario está en pleno crecimiento. Wilber ya tiene ganado un espacio en nuestra literatura nacional. Su obra es vital y significativa, siempre está tratando de romper lo cotidiano, lo caduco, para ajustar su poesía a su sentir real y a las exigencias de su generación.
Dependerá de él seguir cultivándose, exigiéndose y dándose a conocer a través de sus publicaciones, nosotros estaremos siempre atentos para publicar lo que nos haga llegar, esa es nuestra misión, ese es nuestro compromiso con él y con su obra literaria.
INICIO DEL DESCENSO
Romper este mutismo
sin murmullos ni latidos
solo en delicados roces
con pétalos enfermos.
Lograr la luz
a pesar de la noche.
Esconder detrás de mis ojos
el mar que me desborda
y que a veces me ahoga.
Hoy quiero hacer de mis delirios
carnavales infinitos
Enredarme en tus cabellos
y no desfallecer en el intento.
He pecado, ya lo sé,
pero busco redimirme en tu mirada y
quebrar de una vez por todas,
este miedo
el maldito miedo que me abriga
Y que a veces,
solo a veces
me aleja de ti.
HABLO DE TI
Hablo de ti
de lo que callo.
De las veces
que me quedo quieto
y espero.
Observándote
tan distante.
Hablo de ti
cuando estás
cuando no estás.
Cuando me busco desesperadamente
tratando de encontrarme
en tu mirada,
en tus ojos esquivos.
Y hablo de ti,
de mí,
de esta distancia,
de esta extraña sensación
de muda nostalgia,
en tu presencia
en tu no presencia.
HÉLICE
Verde azul
el mar, amar
en tus ojos hambrientos
de la sal de mi cuerpo.
Surge el albur en los extramuros del cielo
y son las luces las que nos rozan
como hélices,
las que me devuelven la alegría
hipnotizando la arena
esparcida en mi memoria
y en todo alrededor.
Amor, el mar, amar
hoy seremos esa arena oculta de la orilla
bajo un cielo incontenible
de sombras infinitas, luminosas
que giran y giran creando la brisa
creando la vida
desde nuestros corazones.
MATAZ
Dices más y te mueves
lentamente a mi alrededor
sin voz.
Tu sonrisa se me ofrece
como fruta fresca
que sacia mi apetito.
Y me atisba la locura
de amarte sin razón.
Creo en ti como un niño dócil,
pon tu herida en mi herida
sumergida, sumergido.
Para que no duela esta vida
debo hallarte corazón,
debo hallarte
a cada instante
y revivirte
en cada suspiro,
vivir en tu interior;
desconocer el tiempo despiadado
que me odia,
que odia nuestra suerte.
Crees más de lo que digo
a pesar de mi silencio
a pesar de este silencio.
RICTUS
Átame
como si se te fuera la vida en ello
con tus dedos alargados
crea nudos que jamás desataré.
Borra toda oscuridad
y ciégame
de a pocos.
Seremos solo uno.
Un amasijo de carne palpitante
que arderá
indefectiblemente.
Por todos los rincones asquerosos
de esta
tristísima ciudad.
PRESAGIO
Este silencio absoluto
es para ti
la oscuridad y mis caricias.
No necesito decir más.
Aun cuando puedas estar
presagiando
vanamente
la desaparición de mí fe.
En nuestras miradas
quedará este deleite desnudo
que la madrugada serena
sabrá reflejar en tu sonrisa.
Al amanecer.
Abrazarás mi silencio
y sabré callar
enjugarás mis lágrimas
y ya solo en tus brazos
sabré olvidar.
EL ETERNO RETORNO
Algo habita
bajo tus dedos,
ilumina mi sendero
como un fuego frío
que consume por dentro.
Refléjame
en la más profunda oscuridad.
Una vez más.
Siénteme
desde la penumbra de tu espacio olvidado.
En perversa soledad.
Llenaré tus vacíos
aquellos que alguna vez creíste olvidar.
Sin penas ni remordimientos
llegaré a ti,
preso de todos mis miedos.
Para refugiarme
otra vez en tu herida,
saciarme en tu piel,
recordando las promesas
que algún día olvidé.
SALITRE
Me es imposible volcar la humedad
el delirio o la angustia más insignificante,
que asoma tímidamente
mientras duerme
el insecto voraz que nos habita.
A veces nos cuesta volver,
de la mirada interior
y sabernos totalmente ilesos.
Escuchar el gemido más enfermo
y revolvernos
amargamente sobre él.
Imposible no odiar
el espasmo eterno de vivir
amargamente entre demonios.
Surge la herida, una vez más
y la sangre no la cubre, no la oculta.
Es imposible volcar toda esta humedad.
Demasiado mar
que nos inunda cada vez más
sin sentir
el más mínimo de los remordimientos.
ORACIÓN
Cansado de soñar
le he cedido al cielo
mis fuerzas
y ahora
debería viajar
vagando
entre nubes
sin rumbos
ni destinos
dejando
que el viento
y la casualidad
me lleven
finalmente
a tus brazos.
ESTACIÓN
Arden las ramas
de un otoño que se fue,
quebró el silencio
el tiempo perdido de mis pasos
junto a él me he visto morir
con heridas ajenas
a mis espaldas
creyéndolas mías.
Mas, pronto llegará
la luz profunda de los días
amanecerá tan pronto
para iluminar nuevas miserias
más hojas secas bajo mis pies
con su sonido espantoso
quebrando el asfalto.
Me ocultaré,
me cobijaré
bajo mi armadura
mi piel curtida
que todo lo soporta
y volveré al ser
a caminar torpemente
bajo esta nueva estación
cruda y procelosa.
21 jun 2009
CLAUDIA RIVAS MARTÍNEZ, EN ESPEJO DE PAPEL
Con mucha complacencia he leído los versos libres que se publican en este ejemplar, los cuales a pesar de estar en una fase iniciática, encandilan al lector con ese ritmo interno que estos poemas logran, gracias a las figuras empleadas con naturalidad y acierto y a la coloquialidad pertinente.
Queda claro que hay mucho por aprender todavía, pero al mismo tiempo somos conscientes de que los primeros pasos son los más difíciles y los que cuestan más esfuerzo.
Claudia Rivas Martínez, es alumna de 3° año, sigue la especialidad de Lengua y Literatura, se deleita con la lectura y la escritura y estamos seguros de que seguirá intentando y bregando, en el difícil pero hermoso camino de la escritura poética.
Ella da con este cuadernillo su primer paso, nosotros nos comprometemos a publicar sus siguientes trabajos que estamos seguros evidenciarán madurez y nos seguirán complaciendo como los versos que entregamos en este número.
TU NOMBRE
Que no te asombre
si al mirar la belleza de una rosa
o al mirar al cielo... o cualquier cosa
de pronto... diga tu nombre.
Que no te asombre
si en una noche de Luna llena
o al imaginar tu mirada serena
de pronto… diga tu nombre.
Que no te asombre
que en cada estrella que cuento
o al escuchar reír al viento
de pronto… diga tu nombre.
Y si eso te parece poco
te digo que no te asombre
¡que la gente me llame… loca!
porque solo pienso en tu nombre.
LUNA
Soberana eterna de la noche
que sube y sube, cae y cae
fundiéndose en los sueños
en las fantasías de cada uno
cumpliendo deseos
en un mundo irracional.
Blancura sobre blancura
en una noche inmortal
zafiro de agua marina
y perla ocasional.
Reflejo del rocío
Espejo del mar
brillo del río
motivo de amar.
¿AÚN EXISTE?
Señor ¿qué está pasando?
siento que la vida me está golpeando
y mis ánimos están bajando
no me quiero desesperar
me tengo que tranquilizar.
Tal vez todo esto sea pasajero
¿o necesitaré a un consejero?
¿qué le pasa a mi corazón?
¿estaré perdiendo la razón?
El mundo está cambiado
que no es lo yo había esperado
¿o quizás no tienen sentimientos?
¿pues solo buscan tener buenos momentos?
¿y el amor verdadero?
¿dónde ha quedado?
¿acaso lo han olvidado?
El amor es algo que siempre ha existido
¡por favor! ¡no lo den por perdido!
ciertamente tenemos que luchar
para que el amor pueda perseverar
que no lo tengan como algo secundario
más bien como algo primario.
Dios... solo tú nos puedes ayudar
para que el mundo se pueda animar
y si realmente queremos cambiar
juntos podremos caminar
para que el amor se pueda renovar.
Y lo podemos hacer algo primordial
y siempre será lo más especial
así el mundo será un mejor lugar.
EMBRIAGADA
Cada mañana al levantarme
sueño que mi mundo de tristeza
se termine; cuanto antes.
Mi mundo son tus sueños
en los que quiero alojarme
esperar un día
puedas llegar a amarme.
Paseando por el cielo
embriaga por la tristeza
contemplando la figura de tu cuerpo
Tus ojos son mi mirada
y tus labios son mi aliento
y cada caricia de tus manos
calma mi sufrimiento.
En tus ojos oscuros
me quiero ahogar
las cosas divinas
no pueden matar
Sangre conyugal
entre risas de pecado
deseo una vida a tu lado.
Mi placer es contemplarte
besar tu desnudez
embriagada de tanto amarte.
Entre saltos de alegría
sobre pétalos de flor
descubro la grandeza de tu amor.
Abandono mi sueño
y te dejo atrás
no puedo soportar
el no verte más.
En el olvido busque
sin llegar a encontrarte
espero algún día
pueda volver a amarte
Vago por el mundo
sin poder encontrar
al hombre que me amó
en mi jardín celestial.
Sentimientos desbordados
en un mundo fantasmal
presa de la tristeza
de que no eres real.
EL CIRCO DE LA VIDA
Es algo inexplicable
algo que a la vez
nos hace sentir
simples y felices
Tal vez…
o varios instantes
que se comparten
y se vuelven eternos
Son esos días, que transcurren
perdiendo el tiempo
con ese alguien
adivinando el futuro incierto
Y así poco a poco
aparece algo lindo
que simplemente
se siembre
crece
nunca se destruye
Se comparte
se sueña
se sonríe
se llora
Es sencillamente estar allí
eso es amistad
una palabra que convierte
a personas en inseparables
en equilibristas y gladiadores
que arriesgan s vida
y sacrifican sus sueños
a tener más aventuras.
Maduras sin saber
muy bien por qué
porque la amistad es más que
tener un amigo
en los momentos más amargos.
Amistad es una unión
que ni siquiera la muerte
puede separar
Una simple palabra
que vuelve los sueños en realidad
y la ilusión en verdad
y la tristeza
es un simple instante
es el circo de la vida
eso es la amistad.
A UN ÁNGEL
Esta noche el viento me trae tu recuerdo
cubriéndome de profundo escalofrío
por una muerte que aún no entiendo
y trato de comprender por qué te has ido.
Fuiste como un ángel
y creo que como tal has vivido
caminando por la vida
sin sentir ningún peligro
Tal vez por eso Dios te llevó
por que eras un ángel…
y solo ellos junto a dios
tienen su sitio
Cuando supe de tu viaje
mi corazón quedó como detenido
y sentí un dolor tan fuerte; que creí,
que tu muerte; de dios fue un descuido.
Pero creo en Jesucristo
y su promesa de otra vida
y por eso ya no lloro al saber
que te veré nuevamente. vida mía.
DESNUDA
Desnuda sobre mi lengua,
el aliento de tu alma
ven y róbame la calma,
que necesito de ti;
no me dejes sucumbir
entre el silencio nocturno
que el amor está de turno
y no lo dejemos morir.
Desnuda sobre mis labios
la ansiedad de tus apuros
y con los besos más puros
conquista mi dignidad
busca mi dignidad y
transfórmala en valentía; que al amar,
el amor con garantía
se transforma en soledad.
Desnuda sobre mi pecho
el deseo de tus fuerzas
que sea tu astucia quien venza
y no tus inspiraciones
revuelve mis imposiciones
y has que le grite al silencio
que somos dos en la guerra
no olvides las opiniones
Desnuda sobre mi cuerpo
que en tus brazos se deshace
y deja que me traspase
la daga de la locura
que no quiero la cordura
cuando estás a mi lado
pues prefiero tenerte
en lo más profundo del amor
como lo más sagrado.
14 jun 2009
JHARY PALOMINO OVIEDO, OTRA VEZ EN ESPEJO DE PAPEL
JHARY PALOMINO OVIEDO

Estos versos tienen una particularidad intencional, han sido creados para cantarle a la grandeza de la vida recibida por nosotros como don gratuito, por parte de quien sabemos que nos ama.
Cual oración que desde tiempos inmemoriales entonaban los salmistas, así pretenden elevarse estos versos cuyo ritmo interno marca nuestras experiencias más humanas, que adquieren sentido al entremezclarse en una simbiosis con el Eterno e infinito Amor.
Vida eres;
como la rosa
fulgurante en el alba,
con espinas
que dan vida a la vida.
El dolor te caracteriza,
tu perfume
da aliento a la humanidad,
aliento que embellece,
al hombre peregrino.
El color verde que cubre tus espinas,
te dan la esperanza necesaria,
para seguir el camino
a la vida eterna.
Tus espinas puntiagudas
me responden,
y mi sufrimiento
encuentra en ellas la felicidad.
RECUERDOS
En el desierto de la vida
mi ser,
se encuentra anclado.
Tiritan de frío
mis huesos
junto a las flores
que dan belleza
a mi espíritu.
Solo el dolor me envuelve
como la nube al sol.
Las lágrimas brotan
como chorros de agua
que dan cause a la vida.
La vida vuelve a renacer,
y la vida a la eternidad.
RECUERDOS DEL AYER
El día ya agoniza
mi madre postrada
por su enfermedad
sufriendo está
en callado amor,
una sonrisa brota de sus labios
poco a poco
el ritmo de su corazón
va descendiendo.
¡Qué dolor!, dolor, dolooooor “grité”
en los pasillos de mi angustia,
queriendo liquidar mi vida.
Sin ella ya no tiene
sentido mi vida.
Abatida,
sin saber qué hacer
emprendí mi andanza,
gotas de lágrimas
empapan mi rostro.
Tomé las manos de mi madre
sus ojos nublados
no me reconocieron.
DESIERTO
De noche el mal profana mi alma
la aflicción toca mis días:
donde lo mío, no es lo mío;
la debilidad cubre mi vida
pido auxilio y no me socorres.
Mi corazón está quieto
sin respuestas,
los latidos se paralizan
como la piedra,
y la muerte se consuma.
ORACIONES Y ALABANZAS
Brotan oraciones y alabanzas
de los labios de mi madre
que entregando está
su lama al Padre Eterno.
Detiene su curso el aparato…
noooooooooooooooooo grité
mi madre inclina la cabeza suavemente
su corazón deja de latir,
mi noooooooooooo
llenó la estancia
y su eco
me llena de dolor y pena.
SOLEDAD
La soledad consume mi alma,
a gritos pide a la humanidad,
sangrando está en el desierto
sin saber a dónde ir,
vaga como huérfano
sin padre ni madre en la vida.
Los cúmulos del desierto
contemplan mi llanto,
sin saber qué hacer conmigo.
La muerte oprime mi alma,
enfrentándose están ambos,
mientras tanto mi corazón
languidece poco a poco,
hasta dejar de latir.
Mi alma desciende
hacia el infinito,
para morar
con el Eterno Amor.
ENAMORADA ESTOY
Tú mirada cautiva mi alma,
tu aroma desvanece
mi ser.
Siento tus caricias
suaves como la seda,
nuestro amor se consuma
poco a poco.
Ni la muerte,
ni el dolor
nos separarán.
Mi amado es para mí,
su vida me pertenece,
y yo soy para mi amado.
Ningún mortal
podrá separarnos,
y desechar
nuestro amor eterno.
DILEMA
No sé cómo empezar
estos sinceros versos,
no sé cómo solucionar
el problema del poema.
Empezaré
cuando empiece el alba,
con la mañana, empezaré;
y reconoceré
que reiniciar vale la pena.
21 may 2009
VILMA GÓMEZ ORÉ, EN ESPEJO DE PAPEL

Prefacio
La temática que inspira estos versos de la emoción se resume en el amor. Una trama muy recurrente en la literatura, tanto así que muchas personas que lean estos poemas, cotejarán con los versos cantados por otros vates desde tiempos remotos, o lo asociarán con vivencias particulares que Vilma Gómez expresa con palabras cotidianas. Sin embargo lo que hace únicos a estos versos es que son producto de un sentir individual, por más que otros adviertan similares sentimientos esta experiencia es única.
Todo verso que nace del alma enamorada es una nueva manera de gritarle al mundo que nuestro futuro está afianzado en la voz de los que aman la vida y lo cantan recurriendo a la poesía. Algo raro debe tener el corazón aquel que no tiene una alegría que cantar, decía Facundo Cabral.
Con suma alegría esparcimos estos versos, que han nacido del alma y van a ella; porque en cada corazón que todavía palpita el amor, la historia ha de repetirse…
MIS VERSOS... PARA TI
Te miro en todo,
todo está empapado de ti,
tu mirar, tu sonreír, tu amar.
Te observo en todo,
el cosmos me habla
irremediablemente de ti…
prendida en ti, yo de ti
¿qué más da? de ti…
Te huelo en todo,
qué perfume el tuyo, oh amor,
qué suavidad, ¡qué deslumbre!
¿así eres tú?
déjame esconderme en ti.
Todos mis versos para ti
se crearon pensándote,
amándote donde estés,
te pertenecen... tú los creaste.
Te acaricio y te palpo
¡Oh, qué delicia tenerte!
tan delicado y tan tierno.
Todos mis versos para ti,
todo mi canto para ti...
los puedes leer y cantar...
tú los creaste y solo son para ti, mi amor.
EN LAS LATITUDES TU PRESENCIA
Latitud meridiana
en tu no presencia…
en tu ausencia...
en tu cercanía;
allí te me estás,
allí te me vienes, allí:
en coordenadas polares
nos encontramos
en coordenadas galácticas.
Sí, es mi vital necesidad
de no esquivarte,
de poseerte
de encontrarme en ti.
No me evadas,
no me retiraré de tu presencia
allí estaré y para ti.
ORACIÓN EN TU SOLEDAD
Allí te siento,
¡lástima!
pero soy yo el bálsamo
para tu dolor.
Mi oración para cuidarte,
intercesión por ti
a quien no conozco
y por quien pido...
aquí te siento.
¡Dolor! que es también el mío
y que el mal no se expanda
pero no estás solo,
no,
contigo y en ti estoy,
no lo olvides.
NECESIDAD DE TI
Necesidad de ti, mi amor,
y me lo das todo.
Necesidad de ti, mi buen amor
y te me brindas y entregas todo tú.
Aun así te deseo más
y todo lo que te puedo desear
se vuelve abstracto si tú no estás.
Necesidad de ti y allí estás
gracias, pero te deseo,
mas, ¿cómo explicarlo?
Te deseo más,
te me das
y te me entregas
y no logro saciar
mis ansias de amarte.
Necesidad de ti,
mi amor,
y siempre te me das.
ANSIEDAD
Oh, qué ansiedad
es tenerte,
es mirarte,
es sollozarte...
siento que estás.
Todo mi sentir
sin saber más
pero no es así,
has huido,
extrañamente has huido
y me ves sola,
para cantarte,
para extrañarte y desearte.
Oh, qué ansiedad,
cuando tú no estás
cuando te escondes en mi corazón
y por eso no te encuentro
porque ya no lo tengo
me lo robaste, te pertenece...
¡Oh, qué ansiedad...!
TÚ SIEMPRE
Sé que estás tú,
amor mío,
te siento y te palpo para soñarte,
para reconocer
que estás tan cerca,
tan distante,
tan enternecedoramente extraño.
Tú
tan inaccesible
¿Por qué juegas amor mío?
Tú siempre
y te necesito así
tú siempre,
en mí
y para mí.
Tú siempre,
amor mío.
Y CÓMO VIVIR SIN TI
Te siento tan mío
y a la vez tan ajeno...
Tú siempre
inalcanzable y cercano…
Tú siempre el inaccesible.
Sé que estás
y mis primeras palabras
no pueden ser de otro
sino de ti
y para ti.
¿Es un homenaje?
tómalo como quieras,
ya sabes
soy incondicionalmente tuya,
es que tú me has hecho así,
me has moldeado así.
***
15 may 2009
ÁNGEL ROMANO GARCÌA, EN ESPEJO DE PAPEL

Cual partitura poética que busca reproducir los ecos misteriosos de un alma agradecida, así discurren por este ramillete lírico, los versos de este singular poeta juvenil, que hace de la escritura su baluarte frente a la adversidad y al destino mismo.
Hay un humor tierno en los escritos de Ángel Romano, un humor que se torna básico para entender su devenir, su poesía y porque no, su vida misma.
En estas páginas minúsculas estamos ensayando una escritura estética, apostamos sin jactancias por la publicación de los primeros trazos de futuros escritores diestros, si se dedican a la escritura con el empeño que se merece; porque el talento ya está demostrado en cada uno de estos versos, el resto es cuestión de dedicación y voluntad.
LIBRO ABIERTO
el pasado un libro abierto!
En los ojos de la madre,
un infante, mil proyectos
¿Quién sujeta aquella pluma?,
¿Quién pone título al cuento?
¡El futuro es un enigma,
el pasado un libro abierto!
al amor nadie lo escoge,
es Cupido un niño inquieto,
lanza flechas a siniestra,
tú diste a diestra en mi pecho.
¡El futuro es un enigma,
el pasado un libro abierto!
yo amante veo en tus ojos
e interpreto tus silencios
pero en tus labios va dormida
la respuesta que yo espero.
¡El futuro es un enigma,
el pasado un libro abierto!
son tus manos que conducen
a estribor, hacia buen puerto,
ve contra viento y marea
¡iza velas!, ¡bate el viento!
¡El futuro es un enigma,
el pasado un libro abierto!
que al anochecer de la vida
toques arpas, pintes lienzos,
que la muerte al quitar pluma
escriba fin y no hayas muerto.
EPÍSTOLA QUE AÚN NO LEE EL GATO
¿Por qué lloras gato esquivo?
¿Por qué maúllas en los techos?
¿Por qué conmueves las almas?
¿Por qué motivas mis versos?
¿Por qué tu sonrisa es parca?
¿Por qué tus orejas caídas?
¿Por qué tus noches tan solo?
¿Por qué tu vida un martirio?
Si el amor es ajeno
si las sonrisas apóstatas
si tu pelaje raído
si tu tejado es de luto
Acuérdate gato errante
que siempre habrán más caminos
que a tus espaldas desnudas
el sol anuncia los días.
Si en las noches hay ruidos
que no te dejan dormir
tal vez sean las canciones
que un día has de escribir.
Hoy te escribe el pericote…
YO NO VERÉ ESTA CASA
Yo no veré esta casa,
me dijo un día mi abuela,
convertida en un palacio,
en una mansión egregia.
Mis ojos no verán
la belleza del acabado
firme del cemento;
pero ustedes recordarán
con ternura la tosquedad del barro,
el calor de mi adobe
que los cobijó tantos años,
la madera que aguanta
el peso del techo
sin importar las polillas.
La vieja casa quedará en sus mentes
y añorarán volver a ella;
cuando sus brazos fuertes
que hoy trabajan sin tregua,
hayan logrado para sus hijos
una mejor vivienda.
En esa casa, el primer ladrillo, serás tú abuela,
la primera columna y la primera piedra;
porque en nuestra casa desde la primera estera,
contiene tus latidos; querida y dulce abuela.
A MI ABUELA
Allá lejos, tan cerca, está la plazuela,
mirando… conteniendo un suspiro
dejando que su emoción la vuelque hasta tu puerta,
de la que ya no saldrás por las tardes.
La estancia ya ha olvidado el sonido,
de tus pequeños y lentos pasos conmovidos
por la emoción al cruzar las huecas calles;
que ahora dejas huérfanas.
Y la iglesia, que ahora está más vacía,
que ahora se ve más grande,
que ahora se ve más fría,
espera con ternura a la devota,
a la anciana que la barría de mañana,
rezándole a Santa Ana, madre de Santa María.
Y los ojos del prelado, recorren
las bancas nostálgicas, buscando en la cuarta fila
el sitio que ha quedado vacío,
mientras oficia la misa, del domingo por la tarde.
Y tus hijos que ahora rugimos el pecho,
fuera del nido estirando el cuello,
buscando el alimento;
levantando los hocicos al cielo,
por la leche materna,
conteniendo un suspiro…
mirando hacia tu puerta.
DICHOSA SUERTE
Dichosa suerte de Sócrates,
de perennizarse con la cicuta,
con el alma agonizando entre las brasas
de la fogata ya exhausta y extinta.
Yo por mi parte padezco,
bebiendo esta ambrosía a gotitas,
que desgarra mi alma a hincones,
que me tortura pero no liquida.
Y de aquí compadezco a Prometeo
y lo entiendo cual hermano,
condenado a ser devorado
y a regenerarse para ser mortificado
y ¿por qué no se apiada la muerte?
Y ¿por qué no nos extiende la mano?
Hoy quisiera volar como Ícaro,
ir al cielo agitando ambas manos,
ver a Dios con lágrimas en los ojos
admitir que soy solo un humano.
EL ÚLTIMO GRITO DEL SOL
El último grito del sol
se escapó como un fragor
como un suave qari churichay
al ocaso del corazón.
El último grito del sol
desde el Ande se escuchó
cual sublime oración
que a sus hijos arengó.
A sus hijos desterrados
por la cruel marginación
por ganar el alimento
para el wawacha menor.
Y aunque ahora él está lejos
y le duele el corazón
algún día nuestra raza
con el Inca vencedor
danzaremos la victoria
y volverá a brillar el Sol.
ELLA
El mundo no gira
alrededor de ella,
pero a la vez, sin ella,
pareciera no girar;
Antes,
la vida por sí sola era bella;
desde que la conocí,
sin ella,
no tiene sentido vivir.
Dicen pues,
que toda mujer es bella,
si es así entonces ella,
es dos veces mujer.
Bien amar,
mal amar,
¿qué escoger?
si en mis noches es ella,
la palabra más bella,
simplemente mujer.
LA GUITARRA Y SU AMANTE
Él espera la noche,
ella espera la luna,
y sus ásperos dedos
la tocan desnuda.
Ella entrega sus cuerdas,
su silencio y su vida,
desde la nota más grave
hasta la más aguda.
Sus almas se unen,
y el amor aparece,
se encarna en las notas,
en la voz triste y cruda.
Se consumen sus trastes
su obsesión los liquida
ámense los amantes,
quede la noche muda.
EN LAS PUERTAS DEL INFIERNO
Que frío hace aquí
en las puertas del infierno,
vientos huracanados
lanzan llamas por sus puertas,
labradas todas ellas
con demoníacas ofensas,
mientras las llamas agresivas
devoran nuestras conciencias.
Mis ojos van cerrados
como viendo hacia mí mismo,
sombras, solo sombras,
entre llamas, entre llantos;
y llorando a las puertas
con las lágrimas que queman,
no sé cómo di a parar
aquí abandonado del cielo.
Quise alzar mi mirada
viendo al dintel de las puertas,
y gritar botando el llanto,
el rencor y los anhelos,
pero ante el rosal de fuego
que sale de las puertas,
caigo de rodillas a ladridos y sin fuerzas,
ante un concierto de fuego
tocado por fúnebre orquesta.
10 may 2009
WILLIAMS MONROY EN ESPEJO DE PAPEL
WILLIAMS MONROY

Exordio
Así como suceden los hechos en la vida cotidiana, con todas sus bemoles, así nos va perfilando el autor esta historia de consternación. Con un lenguaje coloquial y sencillo como el personaje que nos narra la historia. Williams Monroy emplea una técnica narrativa sencilla pero apropiada, nos introduce en la historia misma con admirable estilo, situándonos en un escenario andino, en donde acontecen los hechos que dan vida a este relato.
Este es un relato impactante que nos ayuda a no dejar de reflexionar sobre el terrible drama social que vivió nuestro país desde 1980 hasta mediados de los 90.
Reproduciendo el lema pintarrajeado en miles de paredes de nuestra patria, por grupos radicales “La sangre derramada, jamás será olvidada” así pretende este relato, mantener viva la memoria de la tragedia que le tocó protagonizar a la gente de nuestro pueblo. Que la sangre derramada no quede en el olvido, no para cobrar venganza, sino para no caer en lo mismo en la posteridad.
MUERTE Y VERDAD
Ya no había muchos en el pueblo, solo algunos viejos que se quedaban para cuidar lo poco que quedaba y nosotros.
Están cerca. Hace frío. Están ya cerca aunque es difícil de saber. Aquicito no más le dijeron al Humberto y llegaron al segundo día Carajo, hace frío. No puedo dejar de temblar ¿es frío o miedo?... ¡Cobarde de m…! Eso es lo que eres. No, no lo soy, te equivocas taita, yo no soy cobarde, me pelié con tres la otra vez y a los tres me los chanté. ¿No te acuerdas que los chanté? Tú estabas mirando no más. Pero es el frío que hace aquí en la puna, todos tenemos frío aquí menos el taita, dicen que tiene pellejo de llama ¿Recuerdas al Guambrillo cuando llegó Tota? paraba todo el día con una frazada encima ¡Pobre Guambrillo! dicen que se fue pero sabemos que se lo llevaron los cachacos
– ¡Es un terruco!, decían, vino con ellos. ¡Mentira carajo!
Él era bueno segurito, lo mataron. En un hueco de por ahí ha de estar enterrado. Es cierto. Y dicen que quedó con la mano así extendida mientras las balas le atravesaban el cuerpo. Pero no gritó, no se quejó. Los disparos se escucharon hasta la cueva de la montaña allá por la tienda de la Tota. Ese día hacía frío como hoy ¿verdad, Zoila? Sí, hacía frío de muerto… La gallina estaba acurrucada en un rincón del corral.
***
El cielo estaba llenito de nubes que no dejaban al sol asomarse para calentar un poquito siquiera. Era un día frío cuando llegaron los militares buscando terrucos – decían – pero nos pedían comida también como ellos; qué podíamos hacer:
– ¡Te llevo como terruco, cholo! nos decían.
– ¿A Lima?, ¿para qué?, ¿para ser limosnero? jodida vida.
Cuando llegaron los cachacos bajaron la bandera roja que habían puesto los terrucos en la torre de la Iglesia. Esa la pusieron después de matar al padrecito. Le hicieron un juicio popular y lo mataron por soplón y por servir al opresor, dijeron. Los milicos bajaron la bandera roja y nos dijeron que los terrucos ya no iban a volver. Nadie les creía, mientras se comían nuestra comida.
***
– ¡Atención! –Gritó el teniente Zavala…
– ¡Formación! gritó el cabo.
– ¡Apunten!...
Cuando llegó la tarde las nubes que estaban arriba, taparon al pueblo y el frío se hizo más fuerte todavía. Los cachacos estaban que tiritaban de frío cuando un ¡boom! se escuchó cerca de la puerta del cementerio volando la reja por los aires. El cabo fue el primero en disparar como loco, a lo que se moviera. Nadie salió de sus casas. Las balas nos rozaban por las orejas.
– ¡Carajo, están por todos lados, mi teniente!
– ¡Cállate la boca y dispara carajo!…
– ¡Sepárense!
Otro ¡boom! y los cachacos volaban en mitades, nadie salió. Uno de ellos entró a nuestra casa herido.
– ¡Ustedes lo sabían, cholos de m…! vociferaba.
– ¡Todos ustedes son malditos terrucos! ¡Asesinos!
Allí nomás calló. Pero más soldados llegaron, dicen. Es cierto. Y ya no dispararon más.
– ¡Aquí hay uno mi teniente y está vivo!
– ¡Cholo, terruco de m…!
– ¡Dime! ¿Dónde están los demás? ¡Habla! gritaba.
– ¡Todos son terrucos!- dijo el cabo- ¡sabían qué iba a pasar!
– ¡Hay que fusilarlos!
Entraron en la casa y sacaron a los pocos hombres que había. Entre ellos al Guambrillo. Los arrastraban de los pelos y miraban sus caras.
–Este es, decía el cabo, tiene la cara.
–Y este, y este… ¡Malditos!
Cuatro se llevaron ese día frío que olía a muerto. Ninguno regresó. El Guambrillo fue uno de ellos… También el taita.
***
Era el día de la Asunción cuando José Canales llegó al pueblo. Era un día de fiesta. Había mucha gente que venía de Lima, pues, para celebrar con bandas, fiesta, comida y mucho aguardiente para el frío.
El Guambrillo, como lo llamamos, era de un pueblito de Madre de Dios. Nos contaba que era un lugar muy caluroso. Por eso es que el pobre parecía un bodoque de lana, todo envuelto de mantas por el frío.
Vino solo. Con una mochila grande en sus espaldas, parecía gringo, pero el color de su piel y lo grueso de su pelo lo delataban. Algunos decían que llegó huyendo de la policía, otros dijeron que fue por deudas, otros que por problemas con una mujer. Lo cierto es que vino y se quedó y se hizo amigo del pueblo. Ayudaba al padrecito, siempre estaba en las asambleas y en las fiestas.
Cuando llegaron por primera vez los terrucos y mataron a Don Fermín, el alcalde; él no se fue como otros, se quedó para hacer las rondas. Nunca se casó. –No hay mujer que me aguante- decía. Aunque a la Justina, sí, la hija de don Plácido, le brillaban los ojitos cuando lo veía acercarse o caminar por la plaza.
Siempre estaba abrigado. Cuando hacía muchísimo frío decía que era cuando más extrañaba a su calorcito. Bien extraño hablaba, parecía que cantaba y su risa era escandalosa. Un día se emborrachó con unos compadres en la tienda de Tota y su carcajada se escuchaba en todo el pueblo…
– A mí me ayudó el Guambrillo… me enseñó a pelear…
–Miedo no tengas, Miguel, como nosotros, son hombres los terrucos, nomás porque ellos tienen armas; pero también les duele en la cara un puñetazo, qué crees…
–…me enseñó a defenderme. Así fue que un día me pelié con tres mientras llevaba a pastar a los borregos, el Taita solo miraba. Sí que los dejé partidos. Y el taita que me llamaba cobarde. Fui y le agradecí al Guambrillo.
Ese día fue que me dijo que estaban cerca.
– ¿Quiénes?
–Los terrucos. Son unos asesinos… Me buscan…
– ¿Y por qué a ti, Guambrillo?
–Porque yo fui uno de ellos.
***
–Revisen si alguno está vivo. Entiérrenlos, vuelvan al pueblo y busquen a un tal Miguel Huamaní, amigo del selvático ese y llévenlo a la roca detrás del cementerio. Ese cholo también es terruco. Lo dice su cara. Cholo de m… Es un dirigente.
***
– ¡Pero ya no soy! logré escaparme, pero ya no puedo volver a mi tierra. Son malos. A veces con los cachacos nos enfrentábamos, pero ni tiempo tenían para defenderse. Un día me hicieron en la cabeza dispararle a uno. Allí decidí escaparme.
–Ahora ya están cerca. Ojalá vengan los cachacos antes que ellos. Dile a todo el pueblo que no salgan de sus casas. Si llegan los cachacos, ellos nos defenderán. Ellos tienen armas.
***
Mataron al alcalde, al padrecito, a Don Sebastián; se llevaron a muchos a la montaña: mujeres, hombres, niños; pusieron la bandera en la torre de la Iglesia y pintaron la pared del cementerio. El Guambrillo se escondió debajo de una gran roca en el precipicio con algunas mujeres y sus hijos. A mí me dejaron en el pueblo como el nuevo dirigente popular. Si no cumplía con el partido, iba a ser juzgado por el pueblo a su regreso.
***
Los soldados entraron a la casa y lo arrastraron de los pelos.
– ¿Dónde se esconden?... ¡Dónde!...
– Todo esto era una emboscada… ¿Verdad?
–Tú eres ¡Su dirigente!...Maldito Cholo…
–No jefe, ¡ay! patroncito lindo ¡ay!, no me pegue más…
– ¡Ay!... ¡Yo no soy terruco!
Escuché un fuerte ruido…mi cabeza me quema….Ya no recuerdo más, lo que sé me lo contaron, no sé qué más pasó.
El frío y el olor a muerto no se han ido del pueblo, dicen que es porque vagamos esperando que nos escuchen. Pero quién va a escucharme en este hueco… aunque yo tenga la verdad.

